Saturday, 14 September 2013

EL VÍCTOR MANUEL DE TU VIDA

Hay diferentes motivos por los que las personas acaban en una relación; por amor, por infatuamiento, por deseo, por inercia, por lástima, por seguridad, por miedo, por cobardía, por ambición, para tener niños, para no estar sol@s...

Y  luego estamos l@s solter@s vocacionales, que siempre hemos pensado que las relaciones no eran para nosotr@s y que estamos estupendamente sol@s...

Porque en la vida hay chulos que te hacen reir, que te hacen llorar de dolor y gritar de placer, salivar de deseo, que te halagan, que te acompañan, que te hacen sentir que el mundo es inconmensurable...chulos que vienen y se van por donde llegaron, o que se quedan para mutua desidia o martirio...

Pero solo si tienes suerte, se presenta él: el que te trata como una reina, el que opina que el sol sale cada día del agujero de tu culo, el que se siente y te hace sentir afortunad@ de que existas...

Él es el Víctor Manuel de tu vida, y todas las teorías de independencia se te han ido al garete...




Wednesday, 11 September 2013

AIRGAMBOY ABANDERADO

NACIONALISMOS

Hasta los complementos de las polémicas en las redes sociales a propósito de la Diada de Catalunya...

Banksy. "Wall and Piece"

Saturday, 31 August 2013

AIRGAMBOY EN EL ESPACIO



Muerta en la bañera me quedaba el otro día, (que es donde se quedan muertas las grandes véase Carmina Ordóñez o Whitney Houston como ejemplo) al ver fotos del nacimiento de una estrella. Muerto y maravillado, y eso que en las fotos se distinguía perfectamente un chocho galáctico espacial.



Lo cierto es que el tema vaginal no es que me llene de gozo normalmente, y la reproducción humana me repele y me resulta éticamente injustificable y carente de interés, pero ver un coño así todo sideral me impactó mucho, y me pregunté cómo sería la fecundación, si se hará con un buen chorro de Vía Láctea o qué… mi ignorancia en estos temas es como el universo, que no tiene límites.
 


De todos modos, como la ciencia no es lo mío, una vez superada la fascinación por el coño intergaláctio, éste pasó a un segundo plano y me acordé de la cantante Mari Trini, a la que se le cayó una estrella en el jardín… que digo yo que la pobre también debía ser cenizo, porque ya me dirás…


Sunday, 7 October 2012

AIRGAMBOY EN JAPÓN



El lejano oriente nunca ha sido un lugar que me ha atraído particularmente, pero imagino que de entre todos los países y culturas orientales, tal vez la que más me ha llamado la atención ha sido Japón.

Conocer Japón ha sido maravilloso, aunque soy consciente de que apenas he conseguido arañar la superficie de todo lo que acontecía a mi alrededor.

Una de las pruebas más difíciles al llegar al Japón fue convertirme en analfabeto. De repente, no puedo leer los carteles de las calles, ni lo que dicen los anuncios de publicidad, ni puedo escuchar conversaciones ajenas, perdiendo así una gran parte de la noción de qué es qué y obligándome a trabajar con suposiciones e hipótesis imposibles de verificar. Eso sí, hay los suficientes carteles en inglés para hacer la navegación por las ciudades una tarea no imposible; aunque el metro de Tokio creo que se le resiste hasta a los locales.

En Japón todo es una experiencia. Al llegar a Tokio te encuentras con una urbe interminable, fea, pero ordenada, segura, y limpia como no he visto otra. Y es que una de las cosas que más me ha sorprendido de Japón y de los japoneses ha sido su pulcritud. Desde taxistas de guante blanco a trenes en los que hasta la más mínima superficie ha sido cuidadosamente pulida.

Como el diálogo con los locales no ha sido muy fluido, y principalmente se ha centrado en cuestiones básicas de intercambio de información práctica, todo lo que puedo hacer es lanzar hipótesis: Tal vez estas dos características del país (la pulcritud y el orden) estén relacionadas con el budismo, ya que me ha dado la impresión que los japoneses aceptan la responsabilidad individual que les corresponde a ellos y a su entorno inmediato, que es un principio muy budista, y muy diferente del cristianismo que se refugia en la voluntad divina. Claro que esto es solo una teoría, porque también he visto muestras de una total incapacidad a utilizar la discreción y el sentido común para saltarse cualquier regla elemental, ni por razones cívicas (como que alguien te cambie el asiento para viajar junto a tu compañer@ de viaje en el tren).

Las reglas son observadas a rajatabla. Todo el mundo circula por el lado correcto, espera en línea su turno y cruza los semáforos solamente cuando está verde. En cuanto a los niños, su comportamiento es ejemplar, muy distante del de los europeos, a los que los padres se empeñan en convertir en insoportables dictadores.

Lo que más me ha impresionado, a pesar de ir advertido, han sido los wc´s. Las tazas de wc´s en Japón cuentan con un mando a distancia que se utiliza para controlar los diferentes chorros de agua caliente y fría en una dirección y en otra que te dejan el trasero como los chorros del oro, de una forma mucho más eficaz, higiénica, ecológica y placentera que el sistema europeo de limpiarse con papel. En este aspecto (y tal vez en varios otros) deben considerarnos unos bárbaros. No entiendo como este sistema no se ha extendido ya por todo el mundo.

He de decir que aparte del logro tecnológico de los retretes, Japón me ha resultado en muchos aspectos anticuado. Imagino que en los 60, ir a Japón y ver el bullet-train, y las autopistas y vías de ferrocarril aéreas, los mares de neón, y las máquinas expendedoras etc debe haber resultado muy futurista, pero ahora que tenemos todas cosas en Europa, solo que más nuevas, por haber llegado más recientemente, Japón aparece un poco demodé.

Luego están las cosas que se me han escapado totalmente y que ni siquiera he conseguido explicarme con hipótesis, como las niñas vestidas de Manga, con pelucones monumentales, calcetines de encaje, minifaldas con enaguas, bolsos con estampado de cerezas… O las colegialas vestidas de Lolitas, maquilladas como puertas y con uniformes de enfermera porno… Estas dos tribus urbanas (si es lo que son) me han chocado particularmente por lo sexual en un país que por lo demás me da la impresión de que es muy reprimido (el ambiente gay prácticamente no existe, al menos no de forma abierta y accesible, y los pocos locales que hay, están llenos de occidentales). También de vez en cuando se veían personas (en su mayoría mujeres) vestidas al estilo tradicional, que es muy estético y elegante. Pero no me ha quedado claro si iban a algún evento, o vestían así por motivos de trabajo, de identidad, político, o es sencillamente una opción estética.

Y hablando de experiencias, la comida merece un aparte. De toda la comida oriental, la japonesa es sin duda la que menos me disgusta (porque a mí lo que realmente me tira es lo mediterráneo, sea del sur o del norte, de oriente u occidente. He probado cosas realmente deliciosas (aunque no siempre he estado seguro de saber lo que estaba comiendo), con texturas y colores inauditos, pero al final del viaje, tenía muchas ganas de un risotto o un buen bistec con sus patatas fritas.

En relación con este tema, solo mencionar que en la obligada visita al mercado de pescado estuve a punto de tener un ataque de ansiedad al comprobar que vendían tortugas para comer. Esto nunca se lo podré perdonar a los japoneses!

La verdad es que el viaje no ha sido lo suficientemente largo como para hacer una inmersión en la cultura. La visita a Kioto si duda ha sido mi parte favorita. Kioto es una ciudad preciosa con casas tradicionales y lo suficientemente pequeña como para poder salir de ella y experimentar la naturaleza, que es mucho más exuberante y tropical de lo que esperaba. El paseo por el bosque de bambú fue sin duda una de las experiencias más especiales.

En Kioto además tuve el privilegio de experimentar vivir en una casa tradicional de papel y madera, con bañera de pino, con jardín japonés propio, y sirvienta particular vestida de geisha que servía la comida en el suelo y desenrollaba el tatami por la noche y disponía de él por la mañana antes de traer el desayuno. Definitivamente es un sitio al que me gustaría volver con más tiempo.

Sobre las impresiones de Japón hay infinidad de cosas que se me quedan en el tintero sobre las que podría disertar sobre horas: el origami, las artes plásticas, los jardines, las geishas, las chanclas de madera, la religión... pero como toda marikita que se precie, voy a terminar con una reflexión sobre la carencia general de chulos espectaculares. Y si que he visto algunos japoneses monos, en contra de lo que esperaba, pero en general, yo creo que pasaría mucha hambre en el país del sol naciente.

Mi consejo, como siempre es ir a verlo y experimentarlo en carnes propias, que las experiencias de segunda mano son siempre como las sombras platónicas…

Tuesday, 5 June 2012

DECLARACIÓN DE PRINCIPIOS


Más que un monólogo, o una declaración de principios, esto es una epifanía. Un@ es más auténtic@ cuanto más se parece a lo que ha soñado de sí mism@





Monday, 4 June 2012

AIRGAMBOY EUROVISIVO




Eurovisión me ha fascinado desde pequeñito. Recuerdo que antaño, las retransmisiones del festival eran precedidas por unos momentos en los que sonaba el Te Deum sobre el logo de Eurovisión que –al menos en mi casa- aparecía en blanco y negro.

Eran unos momentos que se me hacían eternos, en los que imagino que algún operario estaría enchufando sabe KH29 qué satélite para que pudiéramos recibir al mundo exterior en nuestras casas. Me pregunto si en por entonces ya ansiaba explorar los lugares que nos traía Eurovisión.

En aquellos años, la canción española de Eurovisión nos era presentada con antelación ocupando espacio entre la publicidad; y yo –religiosamente- me había aprendido la letra antes de que llegara la ansiada noche del festival. La primera canción que recuerdo haberme aprendido fue “Enséñame a cantar” de Mickey. Creo que en el vídeo salía un Renault 4 blanco con unos globos (los coches, otra de mis obsesiones, de las que hablaré en otra ocasión”.

Por aquél entonces, el festival era mucho más elitista. Los artistas eran elegidos a dedo y los espectáculos tenían lugar en teatros de lujo. Los asistentes iban de esmoquin y ellas llevaban pieles y joyas. No hay nada como ver la actuación de Massiel en el Royal Albert Hall para hacerse una idea (qué grande YouTube! Para los más frikis, vale la pena buscar la versión que canta después de saber que ha ganado, en la que incluye un coro en inglés que dice: “he gives me love, la,la,la “I can´t live without him).

Se cantaba con orquesta y en el idioma oficial de cada país. En aquellos tiempos, los países enviaban a sus mejores artistas: (Raphael, Conchita Bautista, Paloma San Basilio…) e incluso a algunos “prestados” (Olivia Newton-John, Demis Roussos, Celine Dion, Katrina and the Waves…) y, dado el prestigio del festival, algunos de los participantes se convirtieron en estrellas fuera sus fronteras (ABBA, Cliff Richards, Julio Iglesias…)

Desde entonces el festival ha evolucionado mucho, y ciertamente no para mejor. Creo que los cambios empezaron en 1981, cuando los Bucks Fizz utilizaron el número de las faldas arrancadas, y el resto de países se percató del poder de la puesta en escena. Esto degeneró en la introducción de auténticas horteradas que acabaron haciendo de Eurovisión un circo. Los organizadores, dispuestos a salvar el festival a toda costa, al percatarse del interés de la comunidad gay por el festival, decidieron que esto debía ser explotado. Y como siempre, la interpretación heterosexual de la cultura gay, tuvo resultados nefastos.

Sin duda el peor error de Eurovisión fue el permitir que los países canten en el idioma de su elección (i.e. en inglés); seguido muy de cerca por la ampliación del número de participantes a límites absurdos. La introducción del voto popular acabó por estropear el evento, ya que permite que los países del Este de Europa se voten entre ellos haciendo imposible para otros países ganar el festival (para ilustrar esto, no hay nada más que analizar la trayectoria del Reino Unido, que año tras año amenaza con retirarse). El festival tocó fondo probablemente en 2008 (el año que España envió el vergonzoso número de circo de Rodolfo Chikilicuatre, único año en el que me he negado a ver el festival).

En 2009, Rusia organizó el mejor certamen en 20 años, tirando la casa por la ventana y devolviendo parte del prestigio perdido al festival, sustituyendo el voto popular por una combinación de éste sistema con jurados especializados. A partir este año, el festival de Eurovisión ha vuelto a ver algunas estrellas de serie B en sus escenarios (Patricia Kaas. Tatu, Jade Ewen…), pero aún con recelo y sin atraer a los grandes nombres

Hoy en día, mi principal razón para ver Eurovisión es quedar con amig@s y hacernos unas risas. Cada año me enfado muchísimo porque nunca gana quien yo quiero (la última vez que ganó mi favorita fue Sertab Erener en 2003). Pero el festival sigue fascinándome y sigo disfrutando de las actuaciones en directo (que cada vez son más raras en televisión). Me encanta comentar los modelazos, las coreografías, y votar en casa, entre copas y tortilla de patatas, y reírnos de las votaciones, tan previsibles e injustas…

Atrás queda la fascinación infantil por lo extranjero, lo desconocido, el glamour, no se si porque han desaparecido del certamen, o porque ahora forman parte de mi vida cotidiana.

Qué maravilla cuando se viven los sueños!


Sunday, 6 May 2012

AIRGAMBOY EN MADRID



La leyenda que más me gusta de Madrid es ésa que dice que si te comes un moco en esa ciudad, sabe a merengue. Aunque recientemente he comprobado que no es cierta.

Siempre que estoy en Madrid, me asalta una sensación de deja vu. Un poco como estar en  un capítulo del No-do. En Nueva York también me sucede algo así, pero en Madrid sin duda  los deja vu tienen un punto mucho más castizo. Vamos, que en lugar de esperar a Doris Day descendiendo de un taxi amarillo, o de encontrarte a Audrey Hepburn reflejada en el escaparate de Tifanny’s, pienso más en Paco Martínez Soria y su cesta con los pollos, o en Gracita Morales conduciendo un Citroën 2CV (hay que ver lo que me gusta la diéresis) alrededor de la puerta de Alcalá, al son de dabadá sorteando a modelos Seat con Licencia Fiat.
Siendo de Barcelona, las comparaciones entre las dos ciudades son  siempre inevitables. Durante años, las comparaciones siempre han sido favorables a la Ciudad Condal, por su arquitetura, por el mar, por Gaudí, por las Ramblas… pero hoy, por hoy, creo que Barcelona ofrece una versión tan descafeinada de lo que era antaño, y se ha convertido en tal escaparate de franquicias, que Madrid me resulta un lugar mucho más afable y auténtico.

Y es que en Madrid siguen existiendo tiendas independientes que venden abanicos,  sombreros,  cuchillos, y santos. Los bares del centro, con sus jamones colgados,  siguen estando regentados por madrileños en su maryoría, y ofrecen un “pincho” de chuparse los dedos con cada copa que te tomas. Y el pan de Madrid… mi favorito del orbe entero!

Una vez que sales del centro, Madrid me parece un horror, con kilómetros de calles impersonales sembradas de edificios anónimos e infinidad de polígonos satélites entrecortados por una red imposible de autopistas y carreteras de circunvalación eternamente atascadas.

Pero el centro, aunque pequeño, es maravilloso; sin pretensiones de modernidad, sin ansias de europeización, con una honestidad que roza en lo rústico,  y que es precisamente lo que la hace mucho más cosmopolita de lo que su equivalente catalana se cree.

Tal vez sea la capitalidad, o la abundancia de subvenciones para las artes, pero  lo cierto es que artistas de todo el país llegan a Madrid cargados de ilusión para intentar abrirse camino en el mundo del cine, la televisión, el teatro, la música… Tal vez sea en esto en lo que reside su gracia. Quizás sea esta la clave de su cosmopolitismo y por eso ha conseguido conservar su identidad, porque no necesita intentar parecerse a Londres, a Berlín o a Nueva York, su propia energía la mueve y la re-define desde dentro, no desde fuera.

Madrid se parece más a la Barcelona que yo recordaba de pequeño que la Barcelona actual, y, aunque me considere ciudadano del mundo, hoy por hoy me siento más en casa en Madrid que en Barcelona (aunque mis lazos sentimentales con Barcelona son mucho más intensos).